7 dic 2009

Clima de Cambios con educación ambiental

Clima de Cambios con educación medioambiental
Por Moisés Benites Barrón
Alumno de la Maestría en Sociología de la PUCP

Cuando el rector declara que con la iniciativa Clima de Cambios se busca “que la población tome conciencia de lo que implica el cambio climático” (ver semanario PuntoEdu No. 107, página 16), es una clara señal de que la Universidad Católica ha tomado el camino adecuado. No es un camino sencillo y firmemente demarcado, sino uno que se debe explorar y reconocer para sortear diversos obstáculos. Ahora bien, cuando en la misma entrevista dice a continuación que esto supone “comprometernos a cambiar ciertos hábitos”, es cuando podemos visualizar las primeras piedras, tal vez las más grandes que encontraremos en este recorrido. ¿Qué relación existe entre tener conciencia de algo y nuestros hábitos, actitudes y comportamientos? Planteando la pregunta con el tema ambiental diríamos: ¿Qué relación existe entre tener conciencia de los problemas ambientales que nos aquejan día a día y nuestros hábitos, actitudes y comportamientos? ¿Cómo se puede vislumbrar a primera vista, existe una relación marcada y necesaria entre uno y otros? En los siguientes párrafos trataremos de aportar en esta discusión compartiendo algunas ideas aprendidas con la experiencia laboral en educación ambiental.

Para comenzar a plantearnos el tema de educación ambiental en la universidad, cabría hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuál es el principal impacto al ambiente que genera una universidad? Las primeras respuestas pueden ser varias. Si tomamos como ejemplos los distintos carteles y avisos que viene utilizando nuestra universidad en su campaña Clima de Cambios, podríamos considerar las siguientes:

• La alta cantidad de basura que se genera en nuestra universidad
• El alto consumo de agua en el campus universitario
• El inadecuado sistema de riego de las áreas verdes del campus universitario

Todas las razones expuestas anteriormente (en realidad todas las de la campaña) son problemas ambientales que generan un impacto en la comunidad universitaria y a la sociedad en sentido extendido. Sin embargo, consideramos (y estamos dispuestos a iniciar un debate sobre este punto) que el mayor impacto que genera una universidad está relacionado con la formación ambiental de sus estudiantes y las decisiones que tomarán en materia ambiental una vez que hayan egresado. Es decir, el impacto ambiental que genera una universidad en la sociedad está relacionado con su razón de ser: la formación integral de profesionales.

Un egresado universitario es un profesional que ocupa un cargo importante, ya sea en una entidad privada o del estado. Una universidad de prestigio como la PUCP tiene egresados en distintas áreas relevantes para el país: en política nacional, en empresas mineras e industriales, en organizaciones sociales, en empresas privadas y públicas. Estos profesionales toman decisiones que afectan el ambiente de maneras distintas, constantes y progresivas. La razón para explicar esto es que lo ambiental es un tema transversal a la vida en general de una sociedad y no solo una parte de ella. Cada vez somos más concientes de la manera en que lo ambiental está insertado (y cómo afecta) en todos los aspectos de la vida.

Es conocido el buen comportamiento ético del egresado PUCP en distintos lugares. Esto se debe a que en su formación, el tema de la ética es abordado en las diferentes especialidades de manera transversal. La ética, si bien es una materia de estudios en si misma, debe ser vista en las diferentes materias al momento de la formación de un profesional. Es necesario que sea enseñado en su dimensión transversal dentro de la vida y por ende en las distintas materias de las especialidades. De la misma manera el tema ambiental (podríamos hablar de una ética ambiental) es transversal y no se puede visualizar ni entender coherentemente si no se engarzan en la educación de esta manera.

Los temas transversales “son temas planteados por las situaciones problemáticas que afectan a nuestra sociedad en general y comunidad en particular. Estos son los problemas a los que los educadores intentamos dar una respuesta a partir del conocimiento, la reflexión y el compromiso de nosotros y de nuestros alumnos, abordándolos desde todas las áreas de desarrollo.”(1) Enfocado de esta manera, comprendemos que el tema ambiental debe ser implementado de manera integral en la vida universitaria.

El ex director de Educación y Cultura Ambiental del CONAM, David Solano, inició una propuesta para la inserción del tema ambiental en las instituciones educativas superiores de manera transversal. Este proceso ya se había iniciado al nivel de educación básica con el Sistema de Gestión Ambiental Escolar (SIGAE) que se viene ejecutando con éxito a nivel nacional, aunque aún sin el apoyo necesario para que se vuelva una política integrada al sistema educativo.

En el caso de las instituciones superiores, la propuesta contiene las siguientes acepciones, algunas de los cuales ya mencionamos anteriormente:

• El mayor impacto ambiental de una institución superior radica en las decisiones que tomarán sus egresados cuando ejerzan su profesión.
• El tema ambiental debe ser desarrollado de manera transversal en las aulas y no con cursos específicos, para así entender la propia transversalidad que el tema ambiental necesita.
• El desarrollo de campañas de comunicación debe ir de la mano de la gestión ambiental. El estudiante debe notar en su entorno que los discursos que le son enviados son correspondidos con acciones. Así se relaciona el qué con el cómo.
• La conciencia ambiental se debe trabajar a partir de los problemas ambientales que afectan el entorno del estudiante. En este caso, encontramos dos niveles. Un primer nivel inmediato y cercano, que implica el hogar y el centro de estudios; y un segundo nivel asociado al entorno social en que se encuentra el estudiante. Para el caso de nuestra universidad, hablamos de la ciudad de Lima.
• Tangibilizar los problemas ambientales. El mayor problema de los problemas ambientales es que no son tangibles, no se perciben sus efectos de manera inmediata y contundente.

Esta propuesta tiene un programa piloto que se inició en la Universidad Católica Santa María de Arequipa (2005), además de la universidad Señor de Sipan de Chiclayo (2006) y el Instituto IPAE (2007) en Lima. Además, se realizó un convenio de cooperación entre el Consejo Nacional del Ambiente (CONAM) y la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) para la inclusión de la educación ambiental en la educación superior. Este convenio incluye un documento de trabajo que considera la inclusión de la educación ambiental en los cuatro ámbitos de acción de una universidad: formación (pedagógico), investigación, extensión y gestión de la universidad (2).

Este convenio debería estar entrando a la fase de implementación, lo que suponemos se ha estancado debido a los cambios recientes con la creación del ministerio del Ambiente. Sin embargo, esta iniciativa puede demorar mucho más en ser implementada debido a la necesidad de acuerdos y visiones compartidas de todas las universidades del país. En estos casos, las iniciativas particulares de los centros de enseñanza son más rápidas y fáciles de implementar. La PUCP ya tomó la iniciativa con Clima de Cambios y podría iniciar la implementación de esta propuesta de educación ambiental y liderarla a nivel nacional.

Consideramos que la Universidad Católica ha dado un paso importante con la campaña Clima de Cambios, iniciativa única e imitable. Consideramos también que esta campaña debe ser reforzada en los estudiantes con una correcta política de educación ambiental dirigida a quienes serán (y siempre lo han sido) la mejor imagen de una universidad: Sus egresados. La PUCP tiene la iniciativa, la posibilidad y los instrumentos indicados para hacer un cambio importante en nuestra sociedad con un modelo educativo de vanguardia en el tema ambiental que dará sus frutos en el desarrollo de nuestro país. Ese es el reto, ese será su legado.

(1) "Educación ambiental como tema transversal, Manual para trabajar en la programación de aula". CONAM – 2004.

(2) Sobre este tema en particular y sobre estrategias de comunicación y educación en temas ambientales y de desarrollo, recomendamos leer el libro de David Solano: “Estrategias de Comunicación y Educación para el Desarrollo Sostenible”, publicado por la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe - UNESCO/Santiago.