9 dic 2009

El desarrollo sostenible no se puede cubrir


CUBREN EL ÚLTIMO GLACIAR DE ALEMANIA PARA EVITAR DESHIELO
(Bloomberg)

El último glaciar de Alemania, situado sobre la estación de esquí bávara de Garmisch- Partenkirchen, necesita de una lona asfáltica protectora para evitar que se derrita en el verano.
Zugspitze, cuyos 2.962 metros (9.700 pies) hacen de ella la montaña más alta de Alemania, en la frontera norte de los Alpes, tendrá su capa de hielo cubierta por 17º año para reducir su proceso de encogimiento por los efectos de la lluvia y el sol, en un intento de evitar las consecuencias del calentamiento global. Los Alpes han sufrido más que otras áreas glaciares, habiendo desaparecido ya la mitad de los campos de hielo de la región desde 1850, según el Servicio de Seguimiento de los Glaciares Mundiales de la Universidad de Zúrich. Cubrir los glaciares con plástico protector, lonas asfálticas y envoltorios especiales se hace también en la vecina Suiza, incluso en Andermatt, y en Austria, donde la elevada altitud de los campos de hielo proporciona a los esquiadores la oportunidad de esquiar en verano. Trabajadores de Bayerischen Zugspitzbahn Bergbahn AG, la empresa que gestiona los remontes y teleféricos en Zugspitze, cubrirán un aérea equivalente a un campo de fútbol con lonas de 30 metros de largo desde el 8 de junio, unas cinco semanas más tarde que el año pasado. La nieve del pasado invierno “probablemente” ayude a formar una nueva capa de hielo sobre el glaciar, dijo Frank Huber, director del área de esquí de Zugspitze sobre la frontera sur de Alemania con Austria. Las vallas ayudaron a acumular la nieve, que cayó a una profundidad de 13 pies este invierno, con la que los trabajadores empezarán a cubrir el glaciar. El glaciar Zugspitz tiene un espesor de unos 40 metros (131 pies). Se espera que las lonas asfálticas salven unos 80.000 metros cúbicos de nieve este año. Garmisch-Partenkirchen, la ciudad más próxima al glaciar, alojó en 1936 los Juegos Olímpicos de Invierno y fue residencia del compositor Richard Strauss. La cobertura del glaciar se lleva a cabo coincidiendo con la reunión que esta semana celebran en Bonn los negociadores que debaten los detalles de un tratado sobre el cambio climático, acuerdo con que se pretende reducir el calentamiento global, salvar los glaciares, evitar la elevación del nivel de los mares y reducir la desertificación. El objetivo del nuevo acuerdo, con que se espera sustituir el Protocolo de Kioto, es restringir el calentamiento mundial a una media de 2 grados centígrados (3,6 Fahrenheit) desde la industrialización.

OJO DE AGUILA

El desarrollo sostenible no se puede cubrir

Cubrir los glaciares en Europa durante la temporada de verano, no es algo nuevo. Se viene realizando hace varios años. Una industria del entretenimiento depende de conservar estos glaciares. En cierta forma, esta cobertura es una medida de adaptación al cambio climático. Se ha encontrado una solución por el momento. Los escenarios futuros dirán si esta técnica seguirá sirviendo. Mientras tanto las emisiones de gas no paran y cada vez se hace más difícil llegar a las metas propuestas en Kyoto. Nuevas investigaciones científicas sugieren que los cambios están ocurriendo más rápido de lo previsto, a un ritmo superior. Hace poco se reunieron representantes de los 13 países más contaminantes del planeta. Este grupo está conformado por los muy desarrollados países miembros de G-8: Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Rusia; Además de las cinco naciones en mayor “desarrollo”, como son: India, China, Brasil, México y Sudáfrica. La relación ente emisión gases de efecto invernadero y países llamados desarrollados es clara. Se habla de Desarrollo Sostenible desde el año 1972, pero su aplicación en políticas no es clara y avanza lento. Una velocidad totalmente distinta a la del incremento de los gases y el aumento de la temperatura. En el 2008 más de 20 millones de personas se quedaron sin hogar a causa de desastres naturales ligados al cambio climático. Eso no se puede ocultar con un plástico protector.
Por: Moisés Benites Barrón - Comunicador Social